No todo vale para difundir el software libre (editorial)

Llevo intentando (y fallando) convertir esto en una actividad profesional. El principal problema es que para conseguir autofinanciar esto necesito dedicarle varias horas por día, pero no puedo dedicarle horas del día porque tengo que ganarme la vida. En general es algo que nos sucede a todos los blogueros, y todos hacemos lo mismo. Buscar diferentes plataformas de financiamiento. El problema es que algunas son más decentes que otras.

Estoy recibiendo varios tweets de cuentas relacionadas con el software libre que me ofrecen curas milagrosas para enfermedades, conocer mujeres ardientes que por algún motivo parecen pensar que soy el amor de su vida e imperdibles ofertas financieras. Se trata de un servicio que utiliza tu cuenta de Twitter para mandar esos mensajes y pagarte una cantidad mínima por cada idiota que caiga.

Lo peor de todo es que no solo degradan la imagen del que adhiere ese servicio y lo hace colaborador de una estafa sino que nunca se recauda nada que valga la pena

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Un fin de semana de desventuras técnicas

A los proveedores de infraestructura de Internet nunca les fue demasiado bien en sus servicios de contenidos.Supongo que se debe a que en lugar de enfocarse en la calidad lo ven como una forma más de tener atados a sus clientes. Este fin de semana lo viví en carne propia.

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Ubuntu 13.10 Saucy Salamander. Digno fin de una era y genial comienzo de otra.

Ubuntu 13.10
Ubuntu es como los gatos, la mitad de la gente lo odia y la mitad de la gente lo ama pero no deja a nadie indiferente. los que aman a Ubuntu son, en su mayor parte, la gente que jamás usaría otra distribución Linux, los que lo odian son quienes creen que la mayor fortaleza de Linux es ser software libre y estar desarrollado por la comunidad.

Mark Shuttleworth se hizo su lugar en la lista de enemigos públicos de la comunidad FOSS; El primero es Bill Gates, el tipo que hizo masiva la computación personal, el segundo Steve Jobs quien demostró que usar tecnología podía ser una experiencia placentera y estéticamente agradable. El pecado de Shuttleworth fue demostrar que Linux podía usarse por algo más que por ser de código abierto y gratuito.

En definitiva los tres hicieron que la computación dejara de ser algo para geeks y lo pusieron al alcance de la gente común.

Nos guste o no, la era post pc está entre nosotros. La nueva palabra de moda es “convergencia”, primero un solo sistema operativo para todos los dispositivos después dispositivos híbridos, en la calle un smartphone, en casa conectado al monitor una computadora de escritorio. Por primera vez Linux no va a la cola de una tendencia en el mercado doméstico sino que tiene grandes posibilidades de liderarla; Una de ellas se llama Ubuntu Touch.

No hay manera más segura de hacer el ridículo que arriesgar predicciones en materia tecnológica. Los dispositivos híbridos pueden llegar a ser tan efímeros como las netbooks, Shuttleworth, como tanto desean algunos linuxeros, se puede fundir y Ubuntu transformarse en una distro comunitaria más con innovaciones técnicas que no le interese a nadie más que los desarrolladores. Pero gracias a Canonical con Ubuntu y a Google con Android los usuarios sabemos que no tenemos que sacrificar usabilidad por libertad.

Si todo va bien Ubuntu 13.10 va a ser el último sistema operativo solo para escritorio y la próxima versión 14.04 será la primera todo terreno. La 13.10 es un digno final a un capítulo de la historia y nos hace esperar con ansias la siguiente entrega.

La FSF sigue orinando fuera del tarro y otras reflexiones domingueras

Close Windows, Open Doors
El dr Mac, nuestro veterinario de cabecera, se ha metido de lleno en una discusión que parece calcada del artículo que publicamos hace algunos días.

Dado que Aliana y Botón-Rojo (un amigo de otro foro) es lo máximo en materia de ortodoxia del software libre que estoy en condiciones de soportar, dejé que Mac se las arreglara solo con la multitud de lugares comunes, dogmatismo, ignorancia y estupidez simple y llana que destilan los comentarios al artículo. Sin embargo no quiero dejar pasar la posibilidad de hacer algunas reflexiones.

En primer lugar la Free Software Foundation sigue con su política de oponerse a en lugar de aportar algo salvo sus principios y algunas herramientas desarrolladas hace casi 30 años.

En segundo lugar Windows 8 solo es un fracaso si se lo compara con Windows 7, cuyas estadísticas de adopción están completamente distorsionadas

Windows 8 al igual que Ubuntu 13.04 están diseñados para una era en donde las pc tradicionales ya no van a ocupar el espacio que tenían y su lugar va a ser heredado por tabletas y teléfonos. La FSF no tiene ninguna propuesta para esta nueva era salvo tal vez la de seguir alumbrándose con velas para evitar los posibles riesgos de la electrocución.

Se insiste mucho con el tema de la pérdida de la privacidad sin darse cuenta de que la privacidad no existe. Se acusa a Canonical de instalar Spyware con su búsquedas integradas de Amazon. Si yo desactivo las búsquedas y compro un libro en Amazon la empresa obtiene exactamente los mismos datos. Los talleres mecánicos tienen acceso a la información del GPS de los automóviles modernos. Los laboratorios saben perfectamente cuantas unidades compramos de sus productos y para que enfermedad. En los países desarrollados todos los movimientos en las grandes ciudades son registrados por cámaras. Pero a la FSF solo le interesa la privacidad en los ordenadores. Ninguno de sus miembros se va a vivir a las montañas de Afganistán para evitar las violaciones a la privacidad.

Hace 20 años, cuando todavía no se habían peleado, John Sculley, entonces presidente de Apple se encontró a Steve Jobs haciendo piruetas en la playa de estacionamiento con su flamante Mercedes Benz. Jobs explicó que trataba de averiguar que era lo que hacía tan agradable manejar un Mercedes y trasladar esa experiencia de uso Dos décadas después los productos de Apple a pesar de ser más caros y menos avanzados tecnológicamente que sus rivales son líderes en ventas. ¿Por qué? Porque usarlos es divertivo.

En la década del 60 el premier soviético Nikita Khrushchev se negaba a autorizar el aumento de la producción de autos argumentando que una familia no necesitaba más de uno. El hecho de que un auto no era solo un medio de transporte sino también una forma de demostrar éxito profesional en los adultos y de sentirse independiente en los adolescentes nunca se le pasó por la cabeza. Ya sabemos como terminó la URSS

La FSF tiene la misma mentalidad de Khrushchev. No ven la experiencia de usar un ordenador como algo disfrutable (a menos que uno disfrute el teclear largas líneas de código para hacer cualquier cosa) sino como una forma de hacer una declaración política. Caen en la contradicción de que el usuario es demasiado tonto como para leer las políticas de privacidad del buscador integrado de Canonical pero lo suficientemente inteligente como para usar una distribución completamente libre.

No es como creen ellos una cuestión de dinero para invertir en Marketing, es una cuestión de actitud. Si en lugar de estar en contra de, la FSF se preocupara por hacer productos que la gente tenga interés de usar su mensaje se difundiría más rápido. Mientras sigan así ni con todo el presupuesto de publicidad de Microsoft, Apple y Google combinados lograrían imponer el software libre

Editorial

Estos días hemos ignorado las polémicas que se han dado en el mundo linux. Por un lado el affaire Icaza-Muy Linux. Por el otro los anti Canonical que después de años de quejarse de que no inventaba nada propio ahora protestan porque decide desarrollar un servidor gráfico. Por no hablar de los desarrolladores de la comunidad Ubuntu histéricos porque Shuttleworth no los llamó a la casa para contarles sus planes.
Bien, ha llegado el momento de que demos nuestra sesuda opinión sobre estos temas

Estúpidous

En general nunca creí que los ataques de denegación de servicios (Ddos) o el hackeo de sitios web sean una forma válida de protesta. Más bien pienso que es hacerles las cosas más fáciles a quienes están buscando una excusa para cargarse la neutralidad y la libertad en la red.
Pero si alguien decide protestar de esa forma sería bueno que eligiera blancos válidos y no terceros inocentes.

www.deradios.com es un sitio dedicado a recopilar noticias sobre ese medio y brindar un espacio de debate para los profesionales del sector. Es un sitio muy democrático en donde las distintas posturas se debaten sin ningún tipo de censura. Por eso resulta difícil de entender porqué alguien identificado con el colectivo Anonymous decidió hackear el sitio para protestar contra la política minera de la presidente Kirchner. Si al menos se llamara deminas.com tendría algo de lógica

Recuerdos del pasado


¿Se acuerdan los tiempos en que para instalar hardware en Linux había que cribar durante horas los resultados de Google para encontrar algo que sirviera y luego escribir largas líneas de comando en la terminal?.

En realidad no me pasó demasiado, en cuanto me deshice del mother Foxconn que saboteaba abiertamente a Linux no tuve mayor problema en instalar ninguna distro, y utilizar mi vieja y barata cámara de fotos Vivitar como webcam no me quitaba el sueño.

Ayer se rompió mi multifunción HP y como pude finalmente este año cumplir mi sueño de comprarme una impresora láser decidí adquirir solo un escáner. No pude, en precio las multifunción son mucho más competitivas.

Decidí probar con una Epson TX135, no porque esté disconforme con HP, todo lo contrario, pero me interesó eso de poder cambiar los cartuchos de colores individuales.

Inicio Ubuntu y prendo la impresora, la HP la detectaba automáticamente pero a la Epson no. Abro el asistente de impresoras y si la detecta, le doy click a siguiente y me ofrece instalar un driver privativo. Comienza a descargarlo pero me dice que no puede instalarlo.

No problem, hay un link, voy al link y pongo el nombre de la impresora en el buscador y el sistema operativo. No aparece.

Me encomiendo a San Google y después de innumerables páginas basura de esas en las que cuando pones “la c.. de tu hermana” en el buscador te aparece “compra la c… de tu hermana en cuotas” o “descarga gratis la c.. de tu hermana”, encuentro una página en japonés. La pongo en inglés y descargo el driver. Habemus impresora. Pero el escaner no.

Vuelvo a Google, me manda a la página de Epson del principio que esta vez funciona, descargo el mismo driver que ya había descargado con el mismo resultado. Repito la búsqueda y vuelvo a la página japonesa del principio. Voy hasta abajo y encuentro los programas que hay que instalar para que funcione el escáner. En realidad no fue tan complicado y ni siquiera hubo que usar la terminal.

Linux ya no es lo que era

Hubo una época allá lejos y hace tiempo que para instalar algo en Linux había que tirar de Google para encontrar como instalarlo, escribir una serie de comandos en la terminal y si se tenía suerte funcionaba. Yo solo compro impresoras de HP desde la época en que comprobé que la empresa extraoficialmente hacía drivers para este sistema operativo. Lo habitual al comprar algo era que instalara el driver para Windows y después cuando tuviera tiempo tratar de hacerlo funcionar en Ubuntu.

El lunes compré un modem 3g Huawei y me dí cuenta de algo. Ya no hago eso, ni busco en Google ni lo uso primero en Windows. Ya es habitual en mí conectar y esperar que se abra el asistente automático si es necesario.

Lo gracioso del caso es que el modem funciona sin problemas en Ubuntu pero en Windows no.

Por supuesto que todavía existe hardware en el que Linux no funciona bien, pero es cada vez menos.

Subamos el nivel de la discusión

Como todos los linuxeros tuve mi etapa de fanboy,
Como a la mayoría se me pasó. Sigo usando Linux porque me resulta cómodo y porque me encanta la informática, comparto el disco rígido con Windows, tengo Freebsd en la lista de pendientes y el sueño de comprarme una Mac, lástima que no se fabriquen más las Amiga.

Una cosa que me molesta (y realmente jodieron bastante esta semana) son los barrabravas pro y anti Linux.
Una cosa son los chistes, otra la discusión con los datos en la mano y otra muy distinta los prejuicios.

Esta semana discutí en otro sitio con un auto denominado “estudiante de informática” que después de probar Ubuntu durante una semana llegó a la conclusión de que “si quiere crecer tiene que sacar una distribución como la gente para que la gente común como su mamá pueda usarla”.

Más abajo explica el problema que ni de lejos es el de un usuario normal. Lo puso en una notebook a la que cono no funcionaba bien le agregó un monitor y una tarjeta de sonido. Ubuntu no le da internet y no funciona bien la pantalla, además según el tuvo que instalar los codecs mp3 desde la terminal. Por cierto menciona que en otro equipo funciona bien pero no encontró un reproductor de sonido que le gustara.

Seamos objetivos, Linux no funciona con todasl las configuraciones de hardware. A partir del mil veces maldito da que a Mark Shuttleworth se le ocurrió incorporar Plymouth al gestor de arranque de la 9.0.4 y hasta que en la 9.10 corrigieron el problema usé el botón de reset más que en la época de Windows Me. Al instalar el driver privativo de Nvidia y ajustar la resolución de pantalla me cargué el inicio de Fedora 15. Tengo que editar el grub a mano después de instalar la 11.10 porque la configuración por defecto es demasiado para mi viejo monitor.

Hay gente que tiene una combinación de hardware en la que todo le funciona a la primera, hay gente a la que no pero sigue adelante hasta que encuentra una solución y hay gente a la que no le funcionan las cosas y no tiene ni tiempo ni ganas de buscarla suponiendo que exista. El error es pretender generalizar a partir de una situación particular.

El día en que fui un Hoygan


En mi andadura por los foros de internet suelo suscitar las iras de dos grupos diferentes. Por un lado aquellos que habiendo probado Linux por 5 minutos en 1997, y ante la imposibilidad de hacer funcionar la impresora, quedaron convencidos por toda la eternidad de que nunca va a estar a la altura de Windows y por el otro el de los que creen que la mera insinuación de que un programa de software libre puede mejorarse es un sacrilegio.
No menciono aquí a un tercer sector, el de los que creen que la decadencia de Linux empezó cuando las distribuciones incorporaron entorno gráfico. Esos odian a todo el mundo.

En general creo que las aplicaciones que incluyen las distribuciones Linux son lo suficientemente adecuadas para lo que el usuario doméstico necesita, pero que queda mucho por camino por delante en materia de usabilidad y documentación.

Habitualmente suelo tener el interés y el tiempo suficiente para aprender como se hacen las cosas con software libre, pero el viernes fue una excepción.

Tenía que hacer un organigrama. Mi primera tentativa fue con LibreOffice Draw. Fracaso absoluto en alinear los conectores y los entegramas.

Una búsqueda por Google me dió dos alternativas; Dia y Kivio. Kivio no está en los repositorios por lo que instalé Dia.
Primer problema, fondo blanco y cuadrícula gris tenue. Tengo problemas visuales y esa combinación es letal para mí .Se pueden alinear los entegramas pero hay que conectar las diferentes jerarquías a mano. Segundo intento fracasado.

Vuelvo a Google, entre las recomendaciones aparece Microsft Visio, tengo licencia académica para ese programa por lo que inicio en WIndows e instalo.

Me aparece un asistente multicolor preguntando que quiero hacer, elijo la opción de organigramas. A continuación me muestra una cuadrícula claramente definida.
Arrastro el primer entegrama al centro de la primera pantalla y el programa me muestra una ventanita que me indica que con solo seleccionar otro entegrama y ponerlo encima del primero automaticamente los conectará.
Resultado: En 5 minutos estaba el organigrama hecho.

Sé lo que me van a decir. que podía haber cambiado el tema de escritorio para tener uno de alto contraste en Dia, o que podía haber usado las propiedades para alinear los objetos en Draw. Es cierto, de hecho acabo de terminar un cursograma en Scribus sin ningún inconveniente.

El punto es este, existe un importante grupo de usuarios que valoran la rapidez y comodidad por sobre los principios. ¿Está el FOSS interesado en esos usuarios? Si es así nos queda mucho trabajo por delante, Gnome Shell y Unity son un cambio de mentalidad importante, pero no podemos quedarnos ahi. Las aplicaciones para el usuario final deben ser aún más fáciles de usar de lo que son.