La corrección política no pudo (por ahora) con el código abierto

No conforme con destruir el idioma castellano, la lucha por los derechos de las mujeres y la ficción, la corrección política intenta meter sus nefastas pezuñas en el mundo del código abierto. Por suerte esta vez falló. La historia está protagonizada por un lado por el Departamento de Inmigración y Aduanas de EE.UU, brazo ejecutor de la política de separación de familias del sr Trump y por el otro uno de los desarrolladores de Lerna, una herramienta para el manejo de proyectos desarrollados en Javascript

El proyecto Lerna estaba liberado bajo la licencia MIT, una de las más permisivas del mundo del código abierto. Pero a un tal Jamie Kyle , colaborador del proyecto, cambió los términos de la licencia para que cualquier grupo que trabaje con el Departamento de inmigración tenga prohibido usar el software. La versión modificada prohibió específicamente 16 organizaciones, incluyendo a Microsoft, Palantir, Amazon, Northeastern University, Johns Hopkins University, Dell, Xerox, LinkedIn y UPS.

¿Por qué es esto malo?

Leamos a Eric S Raymond, cofundador de la OPEN SOURCE INITIATIVE y co redactor de la Open Source Definition

En su versión modificada, la licencia de Lerna ya no es compatible con la OSD. Ha incumplido específicamente la cláusula 5 (“No discriminación contra personas o grupos”).

Escribimos la cláusula 5 en la OSD por una buena razón. Las exclusiones como las de Lerna, si se hicieran comunes, crearían una tremenda incertidumbre sobre la ética e incluso la legalidad de la reutilización del código. Supongamos que tomo un fragmento del código de Lerna y lo reutilizo en un proyecto que (posiblemente sin mi conocimiento) fue utilizado por una de las organizaciones proscritas; ¿cuál sería mi exposición ética y legal?

Se pone peor. Supongamos que escribo código que resulta ser idéntico o muy similar a partes del de Lerna. ¿Podría alguien argumentar que yo estaba violando su licencia? Definitivamente es inseguro cuando una pregunta como esa se basa en hechos de conocimiento e intención que nadie fuera del cráneo de un supuesto violador puede saber con certeza.

La elección del proyecto Lerna es, además, destructiva de una de las normas más profundas que mantiene funcional la comunidad de código abierto, mantener a la política separada de nuestro trabajo. Si no mantenemos esa norma, corremos el riesgo de fraccionarnos en una serie de tribus en disputa que argumentan particularismos y son incapaces de mantener una cooperación a gran escala.

Considero que esta desintegración no sólo es desagradable, sino también peligrosa para la civilización, que depende de nosotros para una parte cada vez mayor de su infraestructura crítica. En consecuencia, necesitamos cooperar más, no menos.

Esto, a su vez, significa que, aunque tengamos fuertes opiniones individuales sobre temas como los que motivan la lista de proscripciones de Lerna, necesitamos ser más neutrales y no discriminatorios en nuestro comportamiento colectivo sobre tales temas, no menos.

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Aparentemente esa fue la única contribución de Kyle al proyecto en más de un año, y va a ser la última ya que Daniel Stockman, responsable del proyecto lo separó. Stockman dijo que esa fue la última de una serie de violaciones al código de conducta por parte de Kyle.

Consultado por la prensa Kyle dijo que la decisión de Stockman había estado impulsada por empleados de Microsoft.

En lo personal coíncido absolutamente con Raymond. El código abierto tiene que difundirse por su calidad, no por ideología o antipatías políticas. Si caemos en eso vamos a trabar su desarrollo.

Fuentes

Noticia original
Artículo de Eric S Raymond

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