No cabe dudas. Google me odia

Este último año parece ser una lucha constante contra los servicios de Google. A mis intentos de dar de baja un vídeo de Youtube de una cuenta abandonada hace tiempo, y la imposibilidad de bajar Chrome para Windows desde Linux se sumo recientemente Adwords, el sistema de publicidad de la gran G.

Por error armé una campaña publicitaria sin darme cuenta de que ya no tengo la tarjeta de crédito que usaba y no tengo otra que Google acepte. Tardé 20 minutos en apercibirme y dar de baja la campaña pero ya se había generado un cargo de 0,80 centavos de Peso Argentino (0,10 céntimos de euro)

Inmediatamente mando un mail a la ayuda de Google quienes un día después y como si no hubieran leído mi explicación me dicen que cambie de tarjeta. Cuando les digo que tengo una tarjeta que ellos no aceptan me responden que ellos no aceptan esa tarjeta.

Les respondí ofreciéndoles dos opciones:
1) Llevar el dinero personalmente a las oficinas de Google (1 moneda de un peso y pueden
quedarse con el cambio)
2) Que lo descuenten del saldo pendiente de cobro por la publicidad que muestro en mis sitios.

Actualización
Aunque siguen sin entender (ni contestar) lo que les estaba preguntando, me informaron que no es una deuda sino un saldo a mi favor

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